4/24/2010

Extrañeza

Nunca la extrañé por lo que se suponía eran sus grandes cosas.

Más bien la echo de menos por su manera de tomar té, o de estornudar,o quizás también, por la forma en que colaba los fideos.

Sólo uno ama, verdaderamente, lo que se supone no es amable: La miopía que le impedía distinguir entre un taxi o un patrullero;o sus tartamudeaos cada vez que me mandaba al carajo.

Pedro Patzer

4/19/2010

El llamado del Río


Todavía me siento padre, del río que vi cruzar aquella vez,
permanece en mí, su rumor de horizontes, su adolescencia de agua
aún me preguntó: ¿dónde estará ese río? ¿Se habrá hecho sed?
¿Qué descalzo lo habrá atravesado?

¿Qué herida habrá dejado el vino humano en su lecho?
El río sigue aconteciendo en mi conciencia, y siento que a veces me llama


Pedro Patzer

2/27/2010

LA POESÍA

Tal vez nuestra tarea sea la de habitar esa zona que existe entre lo real y lo imaginario, entre lo ideal y las cosas. Salir de la caverna, dejar de ser un mero contemplador de las sombras de la realidad, requiere que estemos dispuestos a aprender ese idioma secreto que media entre el cuerpo y el espíritu, entre lo que se debe y lo que se es, entre lo que nos dijeron que era la vida y entre lo que estamos dispuestos a aprender que es.

La primera vez que nos dijeron “esto es”, nos quitaron la posibilidad de ser “parte de eso”, nos pusieron límites, nos excluyeron, nos hicieron extranjeros a eso. Así, rápidamente nos hicieron aprender que no éramos parte del árbol, ni del viento, ni del río escondido en la montaña.

La poesía desautoriza a esa primera orfandad y nos devuelve a esa misteriosa identidad: en el poema somos pájaros, eclipse y por qué no, dioses.

Por lo tanto, la poesía nos otorga la posibilidad de reiniciar el juego de la contemplación de la existencia, de construir con los escombros del ser, de aprender a nacer en la metáfora

PEDRO PATZER, FEBRERO DE 2010, BS.AS

2/21/2010

brisa de mí


Poner en caos este orden de moribundos, esta elegancia

de mundo harapiento, esta corrección de dueño de burdel.

Buscar las llaves de lo que me enseñaron no era una puerta,

entregarse al lado desconocido de nuestro destino, tutearnos con el iiiiiiiiiiiinfinitooooooooooooooooooooooo

Responder a la llamada del desierto que fuimos

Y del océano que podremos ser

Asistir a los funerales de la vida oficial

Ser testigos del nacimiento del mundo en la otra hora

NO SERÁ FÁCIL!!!!!!!!!!

La mayoría ha sido entrenada para envejecer, para nunca hallar su alarido.

Los conquistados nos enseñaron que sólo se puede rezar en el idioma propio, debemos encontrar la manera de vivir en nuestra voz,

De parecernos a nuestra secreta aurora

Pedro Patzer

2/07/2010

Oxímoron


Mis educadores me han enseñado a ignorar (me)

los inmóviles profesores de geografía

los callados maestros de lengua

los inamovibles historiadores

mis profetas a no creer (en mí)

las plegarias de memorias

el infierno ante la conciencia

las cruces de oro entre desdentados

mis versos a callar(me)

la palabras no logra empezar ante el movimiento del alma

la locura no respeta las normativas gramaticales

apenas él murió, le sacaron el acento, y el sólo quedó hecho un artículo de lo que fue

mis silencios a escuchar (los otros mundos)

en el faro que prosigue titilando aunque ninguna nave transite su costa;

el nombre del que acaba de morir, el nombre del que acaba de nacer;

los meses que el diciembre y el jazmín padecen el misterioso exilio

PEDRO PATZER, 2010

2/03/2010

porvenir


Qué cómo y cuándo nace el porvenir,
una muchacha desnuda pregunta en mi recuerdo,
y uno no sabe si el recuerdo es el comienzo del poema,
o el final de una infancia del alma



Pedro Patzer

1/07/2010

Soy Kitsch


Que se funde la escuela del canto de las sirenas,
que se invente la vacuna contra las tiranías,
que se dan a la fuga los ladrones de auroras (de las mujeres que siempre serán ajenas)
Que los escritorios se rebelen y vuelvan al árbol,
que los cielos se nieguen a los ventanales de las oficinas,
que los tatuajes de los marineros embriaguen de verde a las nieblas del Riachuelo.
Que los ahorcados se burlen de las corbatas, que los poetas derroquen a los monumentos,
Que el pan brote de la alegría como el vino de las heridas, que el paisaje amanezca en tu boca
Que en los cuarteles se prohíban los inviernos, que en los monasterios comiencen las primaveras
Que los peregrinos no necesiten llegar nunca, que la memoria mejore al recuerdo de mañana
Que podamos pisar descalzos el día, como si anduvieran, otra vez, desnudos los caminos.
Pedro Patzer

Entrevista a Pedro Patzer en Radar Libros de Página 12

  https://www.pagina12.com.ar/857478-tierra-de-rios-de-pedro-patzer-cronica-y-poetica