DEDICADO

Este blog está dedicado a mi musa Mercedes

1/30/2008

San Amarillo


Vino ordinario donde la luna cae
Como dios vulgar en el campo de batalla,
Aquella guitarra reconociendo una carencia,
Una estrella de coplas, (bagualera con caja y milagros)
Virgen de los desdentados
Pornografía de lo amarillo, en cada San Cayetano marchito
En el sudor,
Regresa al canto, me dice el sombrío dueño del silencio,
Qué es todo esto? Me pregunto,
Y sólo veo un mismo alarido en famélicas bocas,
Quién probará el sabor de este pensamiento,
Que manjar será esta caer en la angustia,
Este no haber sido pájaro, este ser de tierra,
Y qué se yo de mapas,
De manuales literarios,
De estilos y suicidas,
Apenas testigos de lo inmortal que nos roza,
Ando con hambre de milagros,
Ando con afán de edén,
Y la página en blanco comienza a farfullar
El gran poema que tal vez
sea

Pedro Patzer

1/14/2008

MI RELIGIÓN

Todos los que siguen cayendo con Cobain en la bañera,
humo del fusil confundido con la nube,
generación en busca del gran poema oculto,
Tal vez el cuerpo no entienda demasiado acerca
De la íntima cosquilla,
Si la literatura no nos salva,
Para qué sirve escribir?
Creamos sobre la ruina,
Mariposa en el escombro decía Martí,
Se apoderan del arma poderosa,
Del escándalo del más allá acá,
Educados
con rifles en la letra,
con la cifra y la culpa,
Dejame ser libre de éste que hicieron de mí
La escuela, la familia, los amigos, el trabajo,
Dejame encontrarme en el desierto que hay al cerrar los ojos,
Que bella se presiente la primavera sin nombre,
Que azul es el idioma de mi ceguera,
Mi religión es el humano

pEDRO pATZER

1/12/2008

ÁNGEL GONZALEZ: SE MURIÓ EL HOMBRE, QUEDÓ EL POETA

PARA QUE YO ME LLAME ÁNGEL GONZÁLEZ
Para que yo me llame Ángel González, para que mi ser pese sobre el suelo, fue necesario un ancho espacio y un largo tiempo: hombres de todo el mar y toda tierra, fértiles vientres de mujer, y cuerpos y más cuerpos, fundiéndose incesantes en otro cuerpo nuevo. Solsticios y equinoccios alumbraron con su cambiante luz, su vario cielo, el viaje milenario de mi carne trepando por los siglos y los huesos. De su pasaje lento y doloroso de su huida hasta el fin, sobreviviendo naufragios, aferrándose al último suspiro de los muertos, yo no soy más que el resultado, el fruto, lo que queda, podrido, entre los restos; esto que veis aquí, tan sólo esto: un escombro tenaz, que se resiste a su ruina, que lucha contra el viento, que avanza por caminos que no llevan a ningún sitio. El éxito de todos los fracasos. La enloquecida fuerza del desaliento...
Ángel González

1/05/2008

IMPÚNEMENTE INMORTAL


Después de pasar los treinta (voy a cumplir en días 32) uno comienza a dejar de ser impunemente inmortal como cuando los veinte, ya los poemas son juguetes de constelación, se juega a Dios y a la nada en cada verso; las canciones son cartas que duermen en los umbrales de las casas abandonadas, el vacío y la totalidad acechan, el árbol de la utopía se ve más hermoso, porque uno ya tiene todo para dejar de ser su otoño y sin embargo, si uno sigue siéndolo, viendo los cadáveres de la juventud de aquellos que se fueron a la cifra de un paraíso racional, los fantasmas amarillos del libro y el café siguen siendo mis amigos, comparto secretos con el jazmín y la arena, ¿acaso soy el crepúsculo sobre la espalda de aquella muchacha? ¿Acaso soy la lluvia que huele el preso desde la celda donde la Biblia suda profetas?
- Siga escribiendo, y trate de vencer la cosquilla de la locura
algo huele a soledad, pan de soledad? quién lo sabe?
soy más mar que nunca, las posdatas nunca me gustaron…
todavía el mundo necesita que lo cambiemos, no pienso envejecer la niñez del verso, aquella de mis primeros catorce


Pedro Patzer