DEDICADO

Este blog está dedicado a mi musa Mercedes

7/26/2017

La Libertad

por Pedro Patzer

Los arquitectos no pueden construir montañas.
Los magnates no logran corromper al viento
Los científicos no consiguen inventar la fórmula para amar
Los obispos no alcanzan a hacer milagros.
Los publicistas no pueden escribir la historia.
Las computadoras no logran traducir el idioma del árbol.
Los ángeles no aterrizan sobre los portaviones.
Los ríos no cantan las canciones de moda

7/25/2017

Invisble

por Pedro Patzer

Las viejos diccionarios del mundo sostienen que invisible
es el que no puede ser visto.
Contrariamente, los nuevos corazones del mundo sospechan que invisible
es el que no puede reconocerse en su voz

La soberanía audiovisual y el soñar en argentino

por Pedro Patzer



Custodiar la identidad nacional, no es sólo entonar una zamba, citar el Martín Fierro o hacer  apología del asado. Custodiar, fortalecer y desarrollar nuestra identidad, en tiempos en los que los contenidos extranjeros colonizan implacablemente nuestro habla, nuestra manera de vincularnos con la realidad, con la sociedad, con el prójimo, es trabajar por la soberanía audiovisual
Hace años, Scalabrini Ortiz señalaba que la Argentina tenía himno y bandera, sin embargo los trenes eran ingleses y los frigoríficos norteamericanos. Hace algunos días, escuché a Ramiro, mi sobrino quilmeño, hablar en neutro. Hasta le ha pedido a la madre si era posible desayunar huevos y tocinos, cómo lo hacen los personajes de su serie favorita. Sin embargo, hay algo que aún me llamó más la atención de esta colonización pedagógica que padece mi sobrino y esto es que en su cumple,
con sus amiguitos, consumidores de series de Netflix, jugaban a que eran agentes de la DEA persiguiendo a narcos colombianos y mexicanos.
Podría decir que asistir a dicho espectáculo hizo que el mundo se me viniera abajo, aunque justamente lo que hizo fue confirmar la idea  señalada por el viejo Jauretche: nos han educado los que inventaron los mapas, los cartógrafos europeos que, por supuesto,  establecieron en el mapamundi, que el mundo comienza en el norte.
Yo, quilmeño, no jugaba a perseguir narcos colombianos como agente de la DEA, pero, colonizado por las pocas series y películas que daban en ese entonces, era un cowboy persiguiendo Sioux. Por supuesto que este daño cultural con el que me “educaron” aquellas series y pelis, me hizo crecer creyendo que los malos eran buenos y que los buenos eran malos y, desde luego, desconociendo  nuestra historia. Esos contenidos me acercaban al cowboy y al Sioux, no me presentaban al gaucho y mucho menos al ranquel, mapuche, tehuelche, guaraní, etc. Tanto es así, que hasta mi adolescencia estaba convencido de que en Argentina no había indios. Les recuerdo que nací en un lugar llamado Quilmes, nombre adoptado por los aborígenes de los Valles Calchaquíes confinados a caminar desde Tucumán hasta la localidad bonaerense que hoy lleva su nombre.
A diferencia de mi sobrino, yo crecí en una época donde no había internet, y mucho menos Netflix,  y la televisión nos mostraba otras historias, desde Historias de la Argentina Secreta -  semilla de mi vocación, hace catorce años soy autor de los contenidos de Nacional Folklórica y escribo libros sobre la argentinidad - hasta series que me dieron armas para ser más argentino: Carlín me enseñó lo que un “langa” porteño es capaz de hacer por seducir una mina; Atreverse, de Alejandro Doria me enseñó cómo sufre un travesti en nuestra sociedad prejuiciosa, la Banda del Golden Rocket me contó como un viejo auto del abuelo puede unir los caminos de unos primos. Es decir, yo fui colonizado culturalmente, jugaba a los vaqueros, pero historias de la Argentina Secreta me enseñó que había otros héroes cercanos, y Carlín a que uno se puede bajar antes del bondi por tratar de ganar el amor de una mina o la banda del Golden Rocket, que hay cosas como un viejo auto del abuelo que en realidad se transforman en puntos de encuentros. Hoy me preocupa que mi sobrino Ramiro, no halle en los contenidos que consume, puntos de encuentros con su historia, con su país, con su gente, no sólo porque dejará de seducir como un argentino, de soñar como se sueña en este país, sino porque desconocerá las cosas más hermosas que nos hacen ser nosotros y las cosas más terribles que debemos cambiar para ser mejores. El Indio Fernández sostenía que los mexicanos iban a aprender a ser mexicanos al cine (en la época de oro del cine mexicano), nosotros tenemos que trabajar para que Ramiro, sus amigos y los que vengan, además de disfrutar de las geniales series universales, puedan conocer cómo se sueña en argentino. El Estado nacional debe comprender que promover la ficción nacional es fomentar la identidad argentina.

7/21/2017

Ya no hay tiempo para campeones solitarios



por Pedro Patzer

Pues bien, he despertado, he dejado atrás mis ojos de ceguera aprendida, ahora veo a través de eso que hace milenios he sido, antes de ser.
Por lo que puedo sentir como el río y pensar como la piedra, consigo alcanzar todo lo que calla el árbol y todo lo que pronuncia el viento.
Ya la edad no es una lotería de los que rifan el mundo; ahora es un asunto serio, la medida para sanar el océano y el corazón humano. Ya no hay tiempo para campeones solitarios, ni para los fundamentos de las fronteras; ya nos toca pelear por la vida, por el himno de las ranas y el pan de la niñez. Hay que dejar de ser esclavos de lo que no necesitamos, esclavos de deseos e identidades ajenas, dejar de temerle a los fantasmas de la nada y procurar no morir sin haber cambiado un poco la vida.
Hay que hacer ayuno de todo lo que sabemos de memoria, y darle a la humanidad la oportunidad de empezar a mirar de nuevo. Dejar atrás los días como mercancía y el planeta como una fábrica monstruosa. Hemos hecho del mundo un gran escenario sobre el cual se han representado hermosas y patéticas obras, ahora es tiempo de hacer de él, un jardín donde los llegados vengan a aprender a nacer, y donde los que se marchan lo hagan como auroras de los que vendrán. Cuando tanta gente le teme a la muerte, es porque antes que nada le teme a la vida.
¿A dónde vamos después de la muerte? Se pregunta la mayoría. La humanidad sanará cuando la mayoría se pregunte: ¿hacia dónde hacemos que vaya la vida antes de nuestra pequeña muerte?

7/15/2017

¿Desea usted reiniciar el sistema?

por Pedro Patzer

Nos llenan de pestes, nos condenan a ser contemporáneos del fin del mundo.
Nos informan que un puñado posee la fortuna material del planeta, y que
por esa gente hieren las montañas, envenenan los ríos y matan las selvas.
Mientras sus diarios, sus tevés , sus museos, sus equipos de fútbol, sus héroes multimedia, nos enseñan de qué se trata la vida.
Al ciego Borges le gustaba recordar que Demócrito de Abdera, se arrancó los ojos para pensar

7/10/2017

Arte Poe(duende)tica

Por Pedro Patzer

El poeta Diego Holzer de niño pasaba sus días hablando con los duendes, aunque su madre no le creía, él le advertía que no eran duendes imaginarios, eran duendes reales. Tanto es así que le juraba que los duendes hablaban con su voz. ¿Acaso no es lo que Diego Holzer logró con su poesía: hacer que los duendes hablen con su voz?

7/07/2017

Las balas que mataron al mundo

por Pedro Patzer

Las balas con que mataron a Gandhi, 
son los panes que faltan en las mesas desnudas, 
las palabras que no llegan a cambiar un corazón,
las derrotas que no se transforman en semillas de futuro