DEDICADO

Este blog está dedicado a mi musa Mercedes

11/30/2007

Me quedo con la lluvia


a Juan Gelman, el Quijote de las pampas, que se ganó el Cervantes

Los días fáciles engendran corazones bochornosos,
deja que el día presente sus trapos, sus coronas, sus ruinas de mar
ella y él seguirán paseando por el olvido,
la témpera acechará siempre en la infancia latente del poeta
pero si no sabemos bien, lo ilusorio que puede ser el día,
si no palpamos la verdadera dimensión de lo azul en el abrazo
si no comprendemos qué es un barco,
o por qué moran los dioses en la piel,
perderemos el tiempo, entre arco iris y basurales,
me quedó con la lluvia – dice la canción
y ahí voy, en busca de eso que no cabe en la vieja partitura,
pan de lo invisible, tejado de las melancolías
mi alma es tu ofrenda, anciano infinito
que murmuras en versos


Pedro Patzer

11/28/2007

OTRO POEMA URGENTE, OTRO, OTRO, OTRO...

Si pudiera comprender este espíritu camalote,
Que se cuela por los ríos de mi infancia,
Por el cauce infatigable de mis pasiones,
Y se presenta vulnerable ante el juego

De la edad y lo infinito, de lo etéreo y lo humano,
Qué es el verso, sino esperar encontrarse
Un enigma de luces y paraísos,
Y de calles solitarias y libros que enmudecen,

Cual imán de ángel, ando en busca de la aurora
De la artesanía vital de la brisa,
De de los dioses nocturnos,
Del ajedrez sin reyes y rosas sin espinas,

Cuál es la verdad de todo esto
Musiquita inevitable del hombre,
Hierba de celda,
Los que apoyan a dios contra su silencio,
Alquitrán de la miseria,
Voracidad del jazmín,

El poema sirve para afinar el silencio absoluto
De ser uno mismo, callada y en un cuerpo


PEDRO PATZER

11/17/2007

LA TUMBA DE KEATS


Libre de injusticia del mundo y su dolor,
descansa al fin bajo el velo azul de Dio
s”


La tumba de Keats, Oscar Wilde

Wilde, querido Oscar, versos como plegarias para el gran poeta Keats, que se fue joven al infinito, a bucear en sus huesos la poesía que…
los de abajo, los que quedamos en las tabernas, entre los estúpidos corazones, y la luna tuberculosa de Poe, que asoma su grito amarillo, cuando el insomnio deja que los muertos tejan la vigilia de los vivos, cual Penélopes metafísicas.
Mientras la metáfora agranda el desierto de la comprensión, el diálogo de sordos, entre tanto necio, que cree que echarle vulgaridad a los corazones alados, solucionará su temor al lenguaje profundo del alma.
Todos somos abismos, algunos decidimos ordenarlo en versos, otros en prosas, algunos sin orejas, en girasoles al óleo, otros inmortales, en suites, algunos en las oficinas, o en el bla bla bla cotidianos. Sin embargo, la cuestión es que el humano sabe que está solo con el mar y la luna, el desierto y la selva, y todo lo que resta es su hambre de dios, su necesidad de prologar una obra, que quién sabe si fue escrita.
Cada día los versos de Wilde, aquellos sobre la tumba de Keats, de ese Joven poeta por siempre, me alientan a resistir, resistir a la incomprensión, resistir a la necedad del que no entiende, que uno vino acá, para hallar una respuesta, que quizás jamás encuentre.

Pedro Patzer, noviembre 2007. Buenos Aires

11/09/2007

AUTOMATIC FOR THE PEOPLE


preso, como el diccionario en el poniente,
y cuerpo ante un pensamiento enorme,
como un dios envejecido en un juguete,
tal vez nadie sepa donde comienza la noche,
si hubiera rocío para cada insomnio,

sin ganas de aprenderme el juego,
de repetir el Apocalipsis heredado,
el nuevo juguete está en Shakespeare,
las mejores suicidas son asesinos de lo peor de ellos mismos,
los otros apenas matan un sueño que nunca pudo ser suyo

la historia de la poesía
en mi insomnio,
Quevedo,
sigo amando las catedrales de tu letra,
aunque Góngora se ría,
y el mundo construya cárceles en el verbo,


no, no sé nada más que el zafrero,
si, el minero sospecha luces,
y acá, entre arribas, y metáforas,
vuelvo a ver a Quijano
leyendo libros en mi silencio,
apenas comience el Rocinante,
lloverá en los pechos de Dulcinea,

puñales y pan,
Víctor Hugo escribe un verso
para los hombres del patíbulo,
el último cigarrillo, siempre te lo da el verdugo,
¿quién te dará el fuego?


pEDRO pATZER...