
Corazón, León espiritual,
ruge en la gran selva de lo insondable,
Animal del ocaso, bestia del crepúsculo,
A veces te confundes entre las calaveras y
los musgos de la luna,
Pero luego surges con tu carne de ángel humano,
estatua de la brisa
Chiquita tempestad del infinito que late
sangre de lo que se termina,
Corazón, habitación de desierto,
remoto hotel del cielo de adentro
donde los pasos perdidos ofrecen
sus escándalos de fantasmas e insomnio
Pedro Patzer