12/26/2017

La City (el desierto)

por Pedro Patzer

En la City nada florece, ni siquiera los fantasmas
los edificios exhiben sus catalepsias adornadas
como medallas de generales que perdieron
las batallas de las sombras
como ancianas novias que nunca saludaron en el atrio
Arbolitos de navidad en bancos solitarios
- sin pesebres, ni dioses, ni bestias -
iluminan el insomnio profesional del guardia
mientras alcantarillas entonan milongas de nadie:
las arañas se han exiliado de las telarañas,  
los niños de sus domingos.
No hay juguetes rotos,
ni perros que le ladren a la luna,
no hay aceitunas, ni pianos tartamudos
no hay sombreros que le duelan a Lorca
ni jardines en los que los linyeras entierran sus tesoros.
Sus relojes bostezan al mundo
mientras luminosos carteles anuncian el valor
de los que se compra y lo que se vende
Aqui la vida sólo trabaja los días hábiles,

el desierto es su habitante permanente

No hay comentarios.:

El país del Tantanakuy infantil, la resistencia cultural del mañana

por Pedro Patzer Entre la publicidad que nos invita a ser un ladrillo más en la pared y la televisión que impide que averigüemos nuestros...