
sin mapas, me iré lejos,
las altas cumbres de la madrugada,
el lejano dios de la metáfora,
fragancia de mar en una ciudad sin,
el insomnio del ángel en cada libro,
son las dos y el matrix no duerme,
la noche es una muchacha que hace preguntas en rima,
si tuviera un piano imaginario,
un puñal de caudillo metafísico,
un ajedrez sin reyes,
una canción sin estribillos,
si el sol nocturno apareciera con solo invocarlo,
si sólo fuera un caminante, otro nomás
la aurora y su hilo pretenden atar los agujeros del
el antiguo monumento del otoño,
el mendigo del espíritu se regocija
con la vieja joya de la inmortalidad,
podría llover, pero apenas es lunes
Pedro Patzer