
Todos los poemas que el mundo escribió
todas las naves que el hombre urdió,
las manos del que reza y las del labrador,
las del pianista y las del preso que tocan,
entre los barrotes, el aire de la libertad,
el rumor del otro corazón
¿Qué pretende la paloma que se asoma
en la pequeña ventana del orfanato y el hospital?
¿Por qué los moribundos sólo hablan la lengua materna,
Y el artesano construye en su modesto taller, estrellas?
¿acaso escucha el balbuceo del otro corazón?
El arquitecto que hizo los planos de la casa
nunca imaginó que en cierto rincón
deambularían fantasmas,
el sediento que agoniza en el desierto,
adivina la contemporánea aventura del océano y
el náufrago,
¿Será que el otro corazón advierte, será que su bullicio
de más allá, late en el íntimo silencio de los de acá?
Pedro Patzer
todas las naves que el hombre urdió,
las manos del que reza y las del labrador,
las del pianista y las del preso que tocan,
entre los barrotes, el aire de la libertad,
el rumor del otro corazón
¿Qué pretende la paloma que se asoma
en la pequeña ventana del orfanato y el hospital?
¿Por qué los moribundos sólo hablan la lengua materna,
Y el artesano construye en su modesto taller, estrellas?
¿acaso escucha el balbuceo del otro corazón?
El arquitecto que hizo los planos de la casa
nunca imaginó que en cierto rincón
deambularían fantasmas,
el sediento que agoniza en el desierto,
adivina la contemporánea aventura del océano y
el náufrago,
¿Será que el otro corazón advierte, será que su bullicio
de más allá, late en el íntimo silencio de los de acá?
Pedro Patzer